miércoles, 30 de enero de 2013

Consejos para proteger el medio ambiente



Todos podemos aportar nuestro granito de arena para proteger el planeta. Pensar en verde no es tan difícil como parece. A continuación te ofrecemos la manera de reverdecer tu rutina diaria. 

Todo comienza cuando apagas el despertador...

1. El próximo despertador que te compres que sea solar, no eléctrico.

2. Utiliza una máquina de afeitar eléctrica o manual con cuchillas de repuesto en lugar de las desechables. Será una gran ayuda para reducir desechos. No permitas que corra el agua mientras te estás afeitando, lavando la cara, o cepillando los dientes. ¡Ahorras mucha agua!

3. Después de leer el periódico encárgate de reciclarlo. Para los amantes del zumo, la próxima vez que te toque hacer la compra busca los zumos que vienen en envases reciclables, nunca en individuales. Y cuando salga de casa, no olvides apagar todas las luces y aparatos eléctricos. Incluso desenchufa los que se mantienen en stand by, continúan consumiendo aún cuando no están siendo utilizados. Ahorrar energía ayuda a reducir la polución del aire.

4. Para ir al trabajo, la manera más fácil de reducir tu huella de carbono es evitar las prisas. Así que disminuye la velocidad . Aunque lo ideal sería montar en bicicleta, caminar, viajes compartidos con compañeros, transporte público... Si no puedes prescindir del vehículo, al menos mantén los neumáticos inflados a la presión correcta, contamina menos.

5. Una vez en el trabajo, si necesitas apuntar algo, voltea un antiguo documento y escribe en la parte de atrás.

6. Recicla la basura en el trabajo, en el colegio y en casa. Esta es una de las acciones que más contribuyen a reducir el calentamiento global . De hecho, se estima en actualidad sólo el 25% de lo que arrojamos a la basura es reciclado.

7. Para personalizar tu área de trabajo, busca una planta , además de decorar, ésta elimina cantidades contaminantes presentes en el aire.

8. En los meses más calurosos de verano, utiliza un ventilador interior junto con el aire acondicionado para expandir el aire fresco por toda la casa. Ahorras electricidad.

9. Cuando cocines la cena, utiliza un recipiente del tamaño del elemento calorífico para disminuir el consumo de energía.

10. No arrojes la ropa limpia en la cesta de la ropa sucia para evitar colgarla. ¡Ahorras agua! Utiliza los pantalones más de una vez. Y cuando laves, utiliza sólo productos ecológicos.

lunes, 28 de enero de 2013

Suiza, modelo excelente para la gestión de residuos


Por mucho que los suizos reciclen y sí que lo hacen en forma masiva, siempre van a sobran desechos que deben ser eliminados de alguna manera. 

Las dos clases de residuos son los residuos sólidos municipales y los desechos peligrosos. Los residuos sólidos están compuestos básicamente de la basura doméstica y la industrial; los desechos peligrosos son residuos químicos, contagiosos o, simplemente, basura tóxica.


Los suizos cuentan con dos procedimientos para la eliminación de los residuos: son incinerados (combustión o incineración) o se amontonan (escombrera). La basura es examinada y segregada para luego ser transportada a la planta de incineración en el caso que se incinera, o bien a los vertidos de residuos en el caso que se los deposita.


Desde hace más de 10 años, específicamente desde enero del 2000, todos los residuos no reciclables y la basura combustible deben ser quemados en plantas de combustión. En el año 2004, la capacidad de incineración de las plantas existentes en Suiza alcanzó 3,29 millones de toneladas anuales. Esto significa que ya no se necesitan escombreras públicas en Suiza para el depósito de desechos. Hay suficientes plantas incineradoras para satisfacer la demanda.

En los últimos años, la industria de la generación de los residuos ha conseguido reducir considerablemente la emisión contaminante de las plantas de incineración, mejorando por tanto el impacto ambiental de la incineración en Suiza.


En Suiza, las empresas encargadas del tratamiento de los residuos también generan energía: las 28 plantas en Suiza generan energía eléctrica suficiente para 250.000 hogares. Esto supone un ahorro energético de unas 215.000 toneladas de gasóleo de calefacción por año.

Pero no sólo la incineración de residuos municipales contribuye a la producción de energía ecológica en Suiza. La industria de cemento, por ejemplo, elimina combustibles industriales como el petróleo usado o disolventes, que resultan de la producción del cemento, para cubrir gran parte de sus propias necesidades energéticas.

Sin embargo, el marco legal para estos procedimientos auto-abastecedores de energía es muy restrictivo, ya que define con estricta claridad qué tipos de basuras pueden quemarse y cuáles no.


Los suizos son campeones en el reciclaje. En el 2003, el 47% del total de los desechos urbanos fue reciclado, un nuevo record suizo. Reciclaron el 70% del papel, el 95% del vidrio, el 71% de las botellas de plástico, el 85-90% de las latas de aluminio y el 75% de la hojalata.

Pero no sólo personas individuales se ocupan del reciclaje, también empresas grandes como los Ferrocarriles Federales Suizos (FFS) contribuyen al reciclado de la basura. Para garantizar la limpieza en los trenes, los FFS emplean en total a 1.500 personas que se encargan de limpiar los vagones. Los desechos son separados y, si es posible, reciclados.

Cada año son:

2,5 millones de botellas de plástico (que recicladas proporcionan materia prima para 276.000 camisetas y 39.500 sacos de dormir).

2 millones de latas de aluminio (que recicladas proporcionan 116 toneladas de bauxita)
3.680 toneladas de periódicos y revistas son recicladas.

viernes, 25 de enero de 2013

Consejos para que los niños cuiden el medio ambiente


Se acaba de celebrar el Día Mundial del Medio Ambiente, pero la reivindicación del cuidado del planeta no es cosa de una única fecha. Por eso a menudo os traemos ideas para que los niños sientan la necesidad de respetar nuestro entorno, y hoy veremos el decálogo para niños que cuidan el medio ambiente.

Se trata de gestos sencillos que están al alcance de todos, pero que si queremos que se mantengan en el tiempo y se conviertan en hábitos en los niños, tenemos que empezar a ponerlos en práctica nosotros mismos. 

Seguramente muchos de estos consejos ya los seguimos, pero siempre viene bien recordar las maneras de cuidar el medio ambiente en familia.

El reciclaje puede ser un juego divertido, aprendamos a colocar cada elemento en el cubo adecuado y después hay que llevarlo al contenedor. ¡A ver quién se aprende antes los colores de plásticos, vidrio y cartón!

Ahorremos agua, ya que es un bien que escasea y necesario para la vida. Hay que cerrar el grifo mientras nos lavamos los dientes o enjabonamos las manos, controlar el uso de la cisterna, en la ducha…

Los papeles, a la papelera (o al cubo de reciclaje). En la calle no podemos tirar ninguna basura, para eso están las papeleras. Si vemos alguna basura, podemos avisar a papá o mamá para que la recoja si es posible, o avise a alguien para que lo haga.

No malgastemos electricidad. Hay que apagar las luces cuando no estemos en la habitación, podemos comprar bombillas de bajo consumo, apagar la tele, el ordenador o los juegos del todo cuando no los usemos… Menos gasto supone menos contaminación y más recursos para el futuro.

Compartamos los libros y el material escolar. Para ello, hay que ser muy cuidadoso con el material, para que lo puedan aprovechar los hermanos, otros niños o nosotros mismos en el curso siguiente.

Reutilicemos y reciclemos papeles para nuestros dibujos, para nuestras manualidades podemos emplear material que tenemos en casa, hagamos nuevos juguetes antes de comprarlos, intercambiemos juguetes, donemos los viejos para otros niños que no tengan… La imaginación es nuestra aliada para reutilizar mucho de lo que ya poseemos sin necesidad de comprar cosas nuevas.

Cuidemos la naturaleza: las plantas de la calle, de los jardines o del campo hay que respetarlas y cuidarlas, regar las que tengamos en casa, plantar unas semillas, conocer los tipos de flores y de árboles que tenemos alrededor… Los paseos por los jardines, por el campo, son una estupenda oportunidad para acercarnos a la flora y la fauna.

Los animales necesitan cariño, atención y respeto. Tanto nuestras mascotas, con las que podremos jugar junto a los papás, como otros animales: no hay que hacerles daño. Los animales en peligro de extinción, que podemos conocer a través de dibujos, en el zoo… dependen de nosotros y de la concienciación general.

La contaminación la producen los humos, que además afectan a nuestra salud negativamente, pero también los ruidos o las luces excesivas en nuestras ciudades. Nuestro granito de arena con muchos de los puntos anteriores contribuirán a un entorno menos contaminado.

Y por último, hay que cuidar y respetar el medio ambiente, pero también a las personas que nos rodean, al fin y al cabo todos formamos parte de este entorno. Los amigos, la familia, los vecinos… entre todos podemos estar más contentos y colaborar con un mundo más ecológico.

Como vemos se trata de pequeños gestos que contribuyen a cuidar el medio ambiente y sobre todo a que nuestros hijos lo sigan cuidando en el futuro, comprendiendo la importancia de un mundo más sano y en el que no falten recursos naturales para todos.

Haciéndonos partícipes de este decálogo para niños que cuidan el medio ambiente estimularemos el amor y respeto de los niños por la naturaleza. La clave está en reducir consumos, reutilizar los materiales que tenemos y reciclar. ¡No es difícil!